José da Silva conoce al personal tratando en chatarrerías o por la red

La afición a la restauración le viene a José da Silva de su padre.

     Desde el boss leonés de los accesorios y material gráfico hasta el gurú castellonense de la bicicleta: quién no ha comprado, desde cualquier rincón de nuestra geografía, alguna bici a José da Silva

     José, a través del trato en chatarrerías y con unos y con otros, va conociendo al personal. En los grupos de FB, dice, hay una mayoría de gente buena, aunque también los hay que están a ver cómo pueden joder a los demás.

Una guitarra, unas bicis, y ya la tenemos liada...

     La afición al mundillo de las bicis viene a José de su padre, quien es también coleccionista de coches desde que nuestro protagonista tenía 10 años (en la actualidad tiene 23). Entre sus joyas están un 124, 600, Volví 480 Turbo, 127, Renault 5, Golf de serie especial, alemán, dos Renault 12, dos 131,... En España, me explica José, hay más afición que en Portugal, donde están sus orígenes.

Customizando una vieja bici.

     José restaura y customiza para él y para algunas personas que se lo piden. En la actualidad está inmerso en la preparación de una GAC Motoretta.

     Entre las bicis que tiene está una preparada Dixie, que era propiedad de una persona de unos 65 años. Estaba llena de polvo, pero sólo hubo que quitarle óxido superficial. Una Concorde, italiana, la consiguió en el almacén de una tienda de bicicletas en Madrid. El hijo de José tiene una Orión BMX de 12". Actualmente nuestro protagonista está restaurando una HWE, trabajo que compatibiliza con la preparación de la Motoretta custom.

Preciosa BH 500 de paseo.

     José tiene una habitación en su casa que utiliza exclusivamente para restaurar las bicis. Este salmantino de ascendencia portuguesa empezó con la actividad de restauración cuando tenía unos 14 años.

     En las chatarrerías le guardan las bicis que entran. Saben qué tipo de bici le interesa y son conocedores de que las comprará fijo: si no es para restaurar, para piezas.

De la chatarrería a la exposición.

     En las chatarrerías le cobran entre 10 y 15 euros por bici. Este precio se puede incrementar si el modelo es exclusivo o muy cotizado. Hay una chatarrería en la que conocen a su padre, y le regalan todas las bicis que entran.

     José, si el precio de una determinada unidad, le parece alto, regatea para obtener el mayor beneficio posible. Ha ido adquiriendo habilidad para el arte del regateo, y en cada caso sabe hasta dónde puede bajar su oferta.

Trabajando sobre la base de una Motoretta.

     Las bicis que más salida tienen -me explica José- son las BMX, de Cross, paseo y de niño. Compró 6 MTB para probar con la experiencia, pero le costó mucho darles salida.

     Pese a que el padre de José también restaura, nuestro protagonista ha sido autodidacta, básicamente. Su padre le ha enseñado cosas concretas, eso sí, como la forma de regular la pistola.

Concorde BMX.

     La bici es el medio de transporte habitual de José. No tiene coche, y recorre Salamanca sobre dos ruedas a golpe de pedal.

     José administra el grupo de facebook Bike 80, que supera los 500 miembros.

José lleva a cabo el proceso completo de restauración, incluyendo la fase de pintura.

     Además de la habitación-taller en su casa, José tiene una buhardilla llena de bicis. Restaura cada unidad completamente, incluyendo todo el proceso; también el de pintado. Utiliza para ello pintura de coche.

     Las chatarrerías de Salamanca no tienen secretos para José da Silva, que conoce al personal de aquí y allá después de mucho tratar con unos y con otros...