Dailos Vera: Una isla es el escenario y concepto de una infancia

Mágico paraje en la Isla de Palma.

     Dailos Vera es un palmero de 33 años, aunque este último dato no es relevante: Dailos no envejecerá jamás, ya que lleva su infancia consigo. La infancia es una isla en la que nos encerrábamos en fortalezas de cartón rodeados de un mar habitado por monstruos marinos y mil leyendas de brujas y piratas. La infancia es, a decir de Juan Manuel Bonet, una provincia de la que jamás podrá expulsarnos ningún ángel.

     El razonamiento expresado habla de una isla como concepto de la infancia, pero en el caso de Dailos, es también el escenario en que se desarrollaron sus primeros años de vida.

     Así, la isla que ha sido la infancia de Dailos tiene una doble vertiente: geográfica y conceptual. 

     Rodeada por el Océano Atlántico y por mil enemigos y aliados ficticios: monstruos, dragones y leyendas de todo tipo, transcurrió la infancia de Dailos en un paradisíaco lugar, que no en vano se denomina "la isla bonita". Adecuado apelativo este para ser aplicado a la infancia de nuestro protagonista.

Dailos, sus BMX y el mar.

     En la preciosa Isla de Palma, situada al Oeste del archipiélago canario, hay aficionados a las bicis clásicas, si bien se lamenta Dailos de que la gente es poco dada a exponer sus bicicletas mediante la participación en eventos y concentraciones, que no suelen darse en aquella isla.

     La pasión de Dailos por las bicicletas empieza a la edad de 5 ó 6 años, cuando sus padres le regalaron lo que él veía como un mastodonte ingobernable: una BH MX de 16", de colores azul y blanco. Se trataba de una joya de hierro, cuando lo usual entre las bicis de 16" era la utilización del plástico.

     Pero esta bici era demasiado grande para nuestro protagonista, y cogió miedo a la hora de enfrentarse a montar en ella. Así, esta BH MX estuvo inactiva durante meses en un patio trasero y a la intemperie, sufriendo los rigores de la climatología y albergando puntos de óxido.

La bici preferida de Dailos junto a su camiseta favorita.

     Transcurrieron unos meses, Dailos creció unos centímetros, y su padre decidió enseñarle a manejar la BMX en un patio de 3x3 metros aproximadamente, con lo cual, debía dar vueltas en círculo. Llegó la hora de salir al exterior: a finales de los 80 y principios de los 90, el tráfico en la Isla de Palma era muy escaso. Los chavales jugaban en la carretera, incluso. Sin embargo, a Dailos no le dejaban salir a la calle, debido a que aún era muy pequeño.

     Los primos de este palmense que actualmente tiene 33 años, en cambio, salían a la calle. Uno de ellos tenía una BH California XL2. Entre los amigos, uno tenía una California Star 2, y otros tenían ya su MTB.

     El primo de Dailos, 5 años mayor que éste, pasó a ser su protector. El resto de chicos era mayor que Dailos, también. La cosa ocurrió de la siguiente manera: al ver a los muchachos cómo jugaban en la calle, Dailos pidió permiso a su padre para salir también. Éste le preguntó si iba a ser responsable. Por supuesto que Dailos respondió afirmativamente, pero, a juicio de su padre, necesitaba que una persona se hiciese responsable de él, y para tal cometido se ofreció el primo de Dailos.

     Ahí empezaron los mejores recuerdos de su infancia, con los amigos como compañía y pistas y carreteras como escenarios. Las carreteras de La Palma son de montaña, con lo que Dailos y sus amigos subían andando con las bicis y se lanzaban desde lo alto, adquiriendo velocidades que por aquel entonces, les parecían vertiginosas.

Dailos, orgulloso con su BH California, delante de una VW T2.

     Pero transcurrieron unos años, y la BH MX de ruedas de 16" se le quedaba pequeña a nuestro protagonista. Además, estaba muy trotada y tocada por el óxido. Su primo le hizo una observación en el sentido de que él era el único del grupo que tenía una bici pequeña. Los amigos coincidieron, y aconsejaron a Dailos pedir una MTB grande como regalo de Reyes. Pero Dailos desoyó los consejos: tenía mucho cariño a su bici de 16", y pidió a su padre que se la arreglara. La bici había ido a la basura -le explicó su padre- lo que supuso para Dailos un trauma, que fue mitigado cuando a los 6 meses, en Navidad es, sus padres le regalaron una BH Missouri con 18 cambios. Pero otra vez se encontró nuestro protagonista con que la bici -de llamativos colores amarillo y gris- le quedaba grande. Aunque 5 meses después, ya corría a bordo de esta MTB, que era su bici, pero él aspiraba a su auténtico sueño, que ha visto cumplido hace 5 ó 6 años: una BH BMX California. 

La belleza de las bicis de Dailos se ve reforzada por la de los bellos rincones de la Isla de Palma.

     La pequeña pero cuidadísima colección de Dailos está compuesta por cuatro unidades:

     1.- BH California XL2, con la que se mueve a diario. Va a pueblos cercanos, al supermercado, etc, recorriendo hasta 10 kilómetros por carretera de montaña. Se la regaló su pareja, adquiriéndola a un amigo de la infancia que vive en la localidad de El Paso. 

     2.- BH California XL3: La tiene en estado de origen y de exposición (no circula con ella). Neumáticos, morcillas,... todos los componentes son de origen. La encargó en la Península, y tardó 10 días en llegar por barco desde Valencia.

     3.- BH Florida con manillar tipo Chopper. Esta unidad también la tiene Dailos de exposición. La adquirió a través de su amigo Adar.

     4.-Bicicross BH restaurada, en previsión de una posible paternidad o como regalo a sus sobrinos. La bici fue un regalo que le hicieron, y estaba en bastante mal estado.

     Pongo a Dailos en una hipotética situación en que tuviera que renunciar a sus bicicletas (no soy bueno), y me dice que sólo se desprendería de ellas si su pareja así se lo pidiese, cosa que no va a pasar nunca, ya que ésta entiende perfectamente el sueño de Dailos.

     Dailos mima y limpia con regularidad estos 4 tesoros, y dedicarse a ellos representa su momento de paz diario. Desconecta de las tensiones de la jornada, y regresa a su infancia. Los recuerdos que Dailos tiene de esa primera etapa de la vida son muy vivos: historias revestidas de un halo de magia, en las que están algunos seres queridos que ahora faltan, salir del colegio con ansia por llegar a su casa y salir con los amigos y las bicis...

     Dailos trata de enseñar a sus sobrinos juegos de su infancia, en las calles. Le da pena que se haya perdido aquella forma de divertirse entre los chavales de hoy, y está orgulloso del tipo de infancia que ha vivido.

Creación de Joel Pérez (dibujante y poeta) para Dailos Vera.

     Dailos es seguidor de los Clubes 20", de Gran Canaria, y Bicicletas Vintage, de Tenerife. En La Palma hay un pequeño grupo -Bicicletas Clásicas La Palma-, con alrededor de 130 integrantes, si bien la participación activa corre a cargo de Dailos y su amigo Adar Rodríguez, quien customiza y restaura, junto con su padre. Dailos y Adar se conocieron en una exposición.

     La gente, al ver a Dailos con su bici se gira, se sacan fotos, hablan con él,... En Los Cancajos, localidad en la que reside y trabaja, le saludan cuando pasea con su inseparable bicicleta, y es conocido como "el de las bicis antiguas". También va al barrio de Calcina, en Santa Cruz de La Palma, a bordo de su joya de 2 ruedas.

La BH Florida de Dailos. "La azulita", como él la llama.

     Este niño de espíritu, a,quien sus amigos recriminan que pase más tiempo con sus bicis que con ellos, anima a la gente a mantener vivos los recuerdos de la infancia, lo cual -continúa- hace que el día a día se haga más llevadero. Se pierden momentos de felicidad plena por no conservar esa visión del mundo, concluye.

 

A veces los sueños se cumplen aunque haya que esperar años...