Ciclos Lantazón: el encanto de un taller de bicis clásico

     Entro por la puerta del taller de reparación de bicicletas Lantazón (también las alquila y las vende, tanto nuevas como de segunda mano), en la localidad costera cántabra de Laredo. Me da la impresión de estar accediendo a un taller de bicis de los años 70. Tiene ese sabor tan peculiar y romántico que las instalaciones así como el entorno le dan. A la puerta del taller, varias bicis y motos esperan a ser reparadas. Entrando al establecimiento,  nos encontramos con la exposición de bicis nuevas, que tienen aire retro en su mayoría. Seguidamente, un banco de trabajo en el que Juan Luis está trabajando con una Torrot clásica. Maillots, coulottes, accesorios, cascos, etc. ocupan su lugar en las paredes. Hay muchísimas piezas y componentes de todo tipo. Al fondo del taller está la nutrida exposición de bicicletas de segunda mano. Me quedo extasiado ante el buen número de bicis clásicas de todo tipo que hay. Bicicletas y motos que esperan ser revisadas y reparadas aguardan en un local anexo al taller.

     Este taller me retrotrae a mi infancia. Me imagino preguntando a Juan Luis padre si puedo hinchar las ruedas de la bici o si me vende un faro para acoplar a mi bicicleta. Pero no; no es el caso. Ha pasado el tiempo y ahora son Juan Luis hijo e Isaac, hermano de éste, quienes llevan las riendas del negocio. Juan Luis hijo no para desde que he entrado, atendiendo a los clientes, con las más variopintas demandas. Mientras, converso con Juan Luis padre, quien abrió el negocio en 1977 con un primo suyo. El taller se llamaba El Pedal, y ambos compatibilizaban esta actividad con sus trabajos en Magefesa (el familiar de Juan Luis) e Inducarti (este último). En 1992 se acabó este último trabajo para Juan Luis, al cerrar la empresa, y ambos socios se separaron, siguiendo cada uno por su cuenta. Juan Luis abrió el taller en su actual ubicación, en la calle laredana de Travesía Derechos Humanos, 3.

     Antiguamente, me dice con nostalgia Juan Luis Lantazón padre, había más trabajo con las bicis y motos. Los ciclomotores no portaban matrícula, y los trucaban a menudo. Los veranos en esta localidad turística de Cantabria eran de locura para Juan Luis, llegando a cerrar a las 12 de la noche.

     Juan Luis me explica que hay un revival de la línea de las bicicletas antiguas, entre las que están las 500. Según Juan Luis, son comodísimas. Las bicis con aire retro son las que más se venden. En verano aumenta de forma notable el número de ventas, principalemente, entre los veraneantes, que desde siempre han sido los principales clientes de Ciclos Lantazón. También empieza a despuntar tímidamente la demanda de bicicletas eléctricas. La reparación de éstas es solicitada, por otra parte, por peregrinos del Camino de Santiago de la Costa -Laredo es localidad de paso de la Ruta Jacobea-, que mayoritariamente son franceses, holandeses e ingleses. Suelen peregrinar con este tipo de bicis peregrinos que superan los 50 años me dice. 

     En la época de "nuestras bicis" (las Bicicross BH, Motoretta GAC, Orbea Furia, etc), los chavales que más compraban bicis eran los veraneantes, principalmente de Bilbao y Madrid. Los padres de los afortunados muchachos preguntaban más cosas acerca de las bicicletas en venta que los propios chicos, y querían conocer todas las diferencias entre versiones y los precios antes de decidirse por el modelo a adquirir.

     Iban al taller muchos chavales a hinchar ellos mismos las ruedas de las bicis. Había ocasiones en que lo hacían "sin conocimiento", reventando las ruedas y teniendo que encargar a Juan Luis el consiguiente cambio de las cámaras.

     Cuando pregunto a Juan Luis por la mejor marca de bicis española de todas las épocas, no lo duda: BH, y de largo.  En los años 70 y 80 esto no daba lugar a dudas -me explica-, si bien en la actualidad ya son parecidas muchas marcas. Los componentes suelen ser fabricados en Taiwan, Japón, etc. En España hay poca producción, porque, debido al inferior coste de mano de obra, son más baratos los accesorios de importación. Hay algunas excepciones. Por ejemplo, para bicis de gama alta, se utilizan neumáticos Michelín.

     Cuando Juan Luis Lantazón padre abrió el taller, en 1992, Juan Luis hijo estaba cumpliendo el Servicio Militar. En 1993 empezó a trabajar en Ciclos Lantazón. Actualmente tiene 44 años; 14 más que su hermano Isaac, que se incorporó al taller hace unos 7 años. Juan Luis padre ha sido el maestro de Juan Luis hijo en este oficio, e Isaac ha aprendido, principalmente, de su hermano, me explica el fundador de esta saga. Curiosamente, a Isaac le gustan las bicis antiguas, y por supuesto "las nuestras" (bicis de cross y BMX de los 70 y 80), más todavía que a su hermano, si bien este último tiene muy grato recuerdo de esas bicicletas en su niñez, más aún teniendo en cuenta la profesión de su padre. Cuando él empezó en el taller, empezaban a introducirse las MTB en España...

Ciclos Lantazón: perfecta simbiosis entre lo moderno y lo clásico.

Exterior del taller.

Las bicis con aire retro son muy demandadas.

Estas unidades son de gama media-baja (WST), a muy buenos precios.

Ciclos Lantazón dispone de todo tipo de complementos y recambios.

Juan Luis Lantazón hijo, revisando una bicicleta.

También hay un espacio para las bicis de segunda mano.

Bicicletas de segunda mano, revisadas y en perfecto orden de marcha.

Neumáticos de todo tipo.

Ciclos Lantazón dispone de un amplio surtido de componentes.

El guardián del taller.

Juan Luis hijo muestra una bicicleta a un cliente.

Banco de trabajo y herramientas.

En Lantazón pueden encontrarse bicicletas de segunda mano a precios ajustados.

Revival de las 500 de paseo. La unidad de la foto es de la marca italiana Cinzia.

Las bicis eléctricas son una buena opción.

Cartel con las tarifas del alquiler de bicicletas.

Un servidor con Juan Luis Lantazón padre.

Lantazón, un apellido ligado a la bicicleta en Laredo.