Carlos Coll: Pintura y calcas, esencia de una bici. Constancia y paciencia, pilares de una vida

     Corredor de montaña y carretera, logró hace dos años un segundo puesto en las 24 horas del Circuito de Calafat, en la versión de piñón fijo, recorriendo una distancia de, aproximadamente, 540 kilómetros. Es, quizás, a través de la competición, como Carlos Coll ha aprendido a esperar su oportunidad sin dejar de lado en ningún momento el esfuerzo para conseguir sus metas. Así, sabe que, con paciencia, conseguirá esos modelos de bicicletas que busca; estando, eso sí en la brecha. Carlos acude a Ferias y Mercadillos y, donde menos lo espera, surge una buena oportunidad.

     Carlos, en un tiempo record de no más de 3 años, se ha hecho, así, con muchos modelos interesantes. También ha reunido gran número de juguetes, principalente de las marcas Gozán, Payá y Rico. Pero no se limita a coleccionar estos objetos, además de restaurarlos, sino que indaga a la búsqueda de la máxima información posible sobre ellos y su historia.

     En 2017 Carlos dejó de competir, si bien tiene intención de retomar las carreras, ya que le aportan numerosas satisfacciones en lo personal, además de representar una válvula de escape frente a los problemas del día a día.

     Carlos, de 30 años y de la localidad valenciana de La Eliana, no conoció de crío el tipo de bicicletas que ahora colecciona, debido a su juventud. Su afición por las bicis le viene, eso sí, de siempre. El primer modelo de este tipo de bicicletas que compró fue una BH California, y a partir de ahí, empezó la vorágine de adquisiciones hasta llegar a día de hoy. Exige, eso sí, ciertas premisas antes de hacerse con una bici: que la pintura y calcas sean originales y estén en un estado aceptable. No le importa tener que sustituir cubiertas, cables u otros componentes, pero le gusta mantener la fidelidad al original en los dos puntos expuestos. "La esencia de una bici antigua son pintura y calcas originales", concluye Carlos.

     En este mundillo de las bicis clásicas, Carlos me dice que ha conocido a muy buena gente; personas con la misma afición que se apoyan cuando alguno lo necesita.

     Como he dicho, Carlos espera su oportunidad, pero sin descuidarse. Se mueve por rastros e internet, y mucha gente le conoce y le pregunta directamente si le interesa tal o cual bicicleta. Cuando Carlos sale por  La Eliana con sus bicis de cross y BMX, llama la atención, como no podría ser de otra forma. Suele ir acompañado por Ramón, a quien conoce "de toda la vida". A mucha gente le choca que Carlos tenga esas bicis con su edad, y la gente que pasa de los 40 sonríe nostálgicamente al paso de nuestro protagonista; algo que le hace feliz.

     Bicis de cross y BMX, de varillas y carretera, triciclos, patines, patinetes, coches de juguete: todo lo que tenga ruedas ambientado en los 80 llama la atención de Carlos, quien se ha interesado en especial por la marca BH y su historia. Tiene mucho cariño a una BH  California Star de primera serie, muy vistosa por sus colores dorados, si bien también valora modelos más exclusivos. El mundo de las BH en versiones BMX -me explica Carlos- es muy amplio en cuanto a variedad de modelos, ya que algunos se hicieron para el mercado francés, e incluso, el americano.

     Este elianero no sólo circula con sus bicis por su localidad, con Ramón, sino que sale por Valencia con el grupo que vimos en el post dedicado a Mario Espeleta, con el propio Mario, Iván de Castellón, Javier Rubert, Toni, Pepe, el ilicitano Rubén "Zackattack"... El más joven del grupo es Carlos, quien aprende no pocas cosas de sus compañeros, me recalca él mismo.

     Carlos tiene dividida su colección entre la casa de sus padres y la suya propia. Es en un garaje debajo de la vivienda de sus padres donde suele restaurar. No falta el ritual de escuchar música mientras tanto, como viene siendo habitual entre vosotros. Lo primero que hace es desmontar la unidad a restaurar por completo; la limpia pieza por pieza; cambia cables u otros componentes si es necesario, pero, como hemos visto, ni las pegatinas ni la pintura se ven prácticamente modificadas y mucho menos sustituídas.

     Así, Carlos suele comprar las bicicletas en un estado por lo general aceptable. Si están muy dañadas, tiene que tratarse de un modelo muy exclusivo para comprarlo. Si no, espera a que surja otra oportunidad para comprar el modelo de que se trate.

     Nuestro protagonista considera que los precios han subido excesivamente en los últimos dos años. Hace relativamente poco tiempo, podía encontrarse una BMX, por ejemplo, apoyada en un contenedor de basura. Ahora eso es prácticamente impensable. Los precios se han visto incrementados, y no es fácil encontrar chollos. 

     La colección de Carlos, como he dicho, empezó con aquella primera BH. Tras comprarla, conoció a Toni, peluquero de profesión y gran aficionado al mundo de la bicicleta. Su peluquería es un santuario "bicicletero". Toni le presentaría a los demás.

     Si paseáis por la Eliana y algo no os encaja al ver una Bicicross BH, por ejemplo, guiada por un chico de 30 años, no os extrañéis: se trata de Carlos, que nos deja una lección aplicable no sólo al mundo del coleccionismo de bicicletas sino a cualquier situación de la vida: con constancia y paciencia, uno consigue lo que se propone.

Impresionante colección de BMX.

Todo lo ochentero y anterior con ruedas llama la atención de Carlos.

¿Recordáis esos "saltadores" igualew que los de los hermanos Zipi y Zape, como el rojo, a la derecha en la foto?

Precioso triciclo de reparto.

Carlos Coll, un joven que aprecia objetos antiguos.

Bicis, juguetes, accesorios... de la colección de Carlos.

Precioso Fórmula 1.

El portacoches era un regalo indispensable en el día de Reyes.

¡Cuántas heridas tras caer al suelo desde lo alto de aquellos aparatosos patines!

Triciclo Coloma y Sicla.