Iván Carrasco y la mejor herencia que podría recibir

     Iván ha recibido en vida una herencia por parte de su padre de un valor que no se puede cuantificar en términos económicos; se trata de un legado que, a su vez, le ha unido emocionalmente de una forma especial con su progenitor. Decía J.J. Rousseau que un buen padre vale por cien maestros. Este moralejano de 33 años ha recibido de su padre la pasión por las bicicletas y su restauración. Le ha enseñado trucos y forma de restaurar correctamente una  bicicleta. Iván restaura solo; a veces, en compañía de su padre. Éste, si algún vecino precisa ayuda con sus bicis, le ayuda a ponerla en marcha. El padre de Iván es muy mañoso, me explica éste. Iván posee una cochera de gran tamaño, aunque, al haber adquirido gran número de bicicletas, el espacio cada vez es más limitado.

     Iván Carrasco colecciona bicis de todo tipo, no sólo de Cross y BMX, sino también de montaña y antiguas o de paseo. Su padre tiene predilección por las bicis de paseo, que le gustan "de siempre".

     Este moralejano consigue las bicis en chatarrerías, o bien se las consigue algún amigo dedicado a la venta de chatarra, a cambio de algunos trastos.

     En la localidad cacereña de Moraleja se ven muchas bicis clásicas, pero no de tipo cross, sino las típicas BH y similares de paseo. Antes este tipo de bicis no estaban tan solicitadas, pero en la actualidad desaparecen rápidamente de la chatarrería; y es que parece que se han puesto "de moda". De todos modos, hay un "pacto no escrito": Iván es el primero a quien se ofrecen las bicis destinadas a la chatarra, que tienen así la suerte de ser rescatadas. También se da el caso de especuladores. A Iván le parecen exagerados los precios que se barajan actualmente referidos a algunas unidades.

     Cuando era chaval, la primera bici que tuvo Iván fue una Derbi Panther negra salpicada de rojo. La vendió hace 8 años. Realizó el envío a Zaragoza, aunque el destino de la bici fue Portugal. Ahora Iván se arrepiente de haber vendido la bici, aunque tiene motivos para consolarse, ya que su colección ronda las 125 bicicletas; algunas de ellas, pendientes de ser restauradas.

     Iván se lamenta de que en la Comunidad de Extremadura no haya mucha afición. Le gustaría vivir, por ejemplo, por la zona de la Comunidad Valenciana, donde esta afición cuenta con muchos seguidores. Lo cierto es que cuando Iván sale con sus hijos a pasear con las bicis, éstas llaman la atención de la gente.

     Iván ha fabricado un trike, cuya conducción es muy divertida, como podéis apreciar en un vídeo al final de este post. Lo ha hecho siguiendo las instrucciones de un chico llamado Pablo, que ha subido un tutorial a youtube.

     Los amigos de Iván consideran esta pasión de Iván por las bicis un poco enfermiza, si bien, tal y como dice Iván, todos tenemos nuestra pequeña locura, de la que no están exentos sus amigos. A uno le da por los pájaros, me dice, y no quiere seguir enumerándome las aficiones de sus amigos...

     A Iván Carrasco le gustan todas las bicis que posee, y le cuesta decidirse sobre cuál es su favorita, aunque, tras pensarlo, se decanta por la Motoretta 1 y la Torrot TT.

     A la hora de meterse en faena, lo que más trabajo suele darle es la restauración de las ruedas (pulido de las llantas, limpieza de radios, etc). Iván saca los rodamientos de cada bicicleta, limpiando los bujes.

     Iván vive a 21 kilómetros de la frontera con Portugal. En el país luso hay bicis clásicas de cross de indudable estética. Nuestro protagonista tiene dos Órbita TF portuguesas.

     Iván da largos paseos con sus bicis por el campo; va a hacer compras a bordo de ellas... Se mueve bastante en bicicleta; sobre todo, en verano. Le da pena que no haya más afición por la zona donde vive, de gran belleza, cercana a la Sierra de Gata.

      Llama la atención de Iván todo aquello que tenga ruedas: tiene tres minimotos, así como un quad de gasolina. Coches y motos también le gustan.

     Iván Carrasco destaca el buen ambiente que, en general, se da en los grupos de facebook dedicados a las bicicletas clásicas. Es administrador del grupo "Bicicletas antiguas (restauración)", y de otros grupos con coches y motos como temática principal, como por ejemplo, "Nuevos amigos del óxido, lo abandonado y lo retro".

     Rodeado del precioso entorno de la Sierra de Gata, este moralejano guarda parte del patrimonio histórico. Al fin y al cabo, las bicicletas clásicas son historia viva en manos de particulares, que con su esfuerzo y dedicación las mantienen. Con el tiempo a buen seguro que esta labor contará con mayor reconocimiento...

Iván ha heredado su pasión por las bicicletas de su padre.

Ni es de cross, ni BMX, ni siquiera una bici, pero se trata de un triciclo precioso.

La colección de Iván está compuesta por unas 125 unidades de todo tipo.

Una de las preferidas de Iván.

Iván tiene en su colección algunos modelos muy poco comunes.

Bicicleta eléctrica.

La cochera de Iván es un pequeño Santuario.

Orbea Furia.

Élite 80.

Iván está fabricando este tándem partiendo de dos cuadros de BH 500.

Divertidísimo trike construído por Iván.

En este vídeo vemos a Iván en acción...