Las bicis de Álvaro: el tiempo no existe en una cochera de Motril

     Cuenta la leyenda que en una solitaria cochera de una localidad de la mágica provincia de Granada, alguien ha vencido al tiempo. Rodeado de vehículos de dos ruedas con los que hace muchos años algunos chavales disfrutaron, el vencedor del tiempo eleva aquellas viejas bicicletas a la categoría de joyas. Las bicicletas toman vida cuando nadie las ve. Sueñan con chavales que hacen carreras, saltos, caballitos y derrapes con ellas. Hasta que llega Álvaro y se sitúa cada una en su lugar correspondiente de la cochera, después de recorrer las calles de Motril a la luz de la enigmática luna granadina.

     La brisa del mar, que tanto agradecían los muchachos hace muchos años, acabó por dañar la chapa de estas bicicletas, así como sus cromados, pero los mimos que les da Álvaro las hacen brillar como aquel día que salieron de la tienda llenando cada una a un chaval de alegría, y dibujando en sus caras una sonrisa de felicidad. Después, las heredarían los hermanos pequeños... hasta un día ser olvidadas en un trastero, un viejo desván o en el rincón más recóndito de una cochera en desuso.

     Hoy Álvaro vuelve a sentir esa brisa marina, paseando con las bicis que él mismo restaura. Va a la playa con sus amigos a bordo de estos míticos vehículos -bicis de cross y BMX- siendo, sin pretenderlo, foco de todas las miradas. En Motril es conocido como el chico que va con bicis antiguas, sorprendiendo a propios y extraños cada día con un modelo, si bien la GAC Crossetta es su preferida, al ser la primera.

     MAR-FER BIKES es el nombre de este restaurador de bicicletas. Álvaro no deja nada a la improvisación: minucioso, constante y un auténtico virtuoso con sus manos que dan nueva vida a bicis o a todo tipo de muebles y que crean cuadros en los que pone todo su sentimiento. Fue su madre quien le enseñó a restaurar muebles, y con ella, de pequeño, acudía a clases de pintura. Muchas conversaciones en el hogar de Álvaro giraban -y aún lo hacen- en torno a la pintura. La parte artística, pues, viene de su madre. Su padre y su tío le influyeron al transmitirle conocimientos mecánicos. Álvaro ha estado muy unido a este tío suyo, que tenía un amplio dominio de la mecánica de motos.

     Por otra parte, siendo chaval, el deporte preferido de este motrileño era el descenso con su bici. No tenía una bicicleta que destacara por su calidad, pero lo suplía con su pericia. Álvaro bajaba por montañas a desniveles pronunciados, y, como es lógico, ha sufrido bastantes caídas y algún susto que no le han amilanado a la hora de seguir practicando ese deporte durante su adolescencia -hoy (febrero de 2018), tiene 30 años-. Había una pista cercana a Motril con un dikem (muro de piedra) bastante alto, y saltarlo suponía un subidón de adrenalina. Se solían juntar por las tardes; a veces hasta 20 ó 25 chavales. Por aquel entonces, Álvaro tenía una Orbea Salsa de Dual con piezas muy básicas. Un chico era el feliz propietario de una Scott Hit Octane que era el centro de atención, la bici de los sueños de todos sus compañeros y que se la pedían prestada para hacer unos saltos. El resto tenía bicicletas rígidas.

     El padre de Álvaro, cuando éste era crío, tenía un Renault 11 GTL. Más adelante, a nuestro protagonista le gustaría conseguir uno en su versión Turbo, aunque, pese a su pasión por los coches, nuestro protagonista utiliza sus bicis a diario. Si queréis encontrarle en Motril, no tenéis más que preguntar por Álvaro el de las bicis antiguas. La gente le dice de todo: que se la compran, que una igual la tuvieron de críos, que en el pueblo tienen una igual toda oxidada, etc. Las bicis de Álvaro son la excusa perfecta para entablar conversaciones con lugareños y veraneantes, ya que Motril es un pueblo turístico de la Costa Tropical.

     La aventura MAR-FER BIKES nació aproximadamente en 2013, cuando Álvaro empezó a restaurar para amigos y clientes, si bien venía restaurando bicicletas para disfrute propio desde 2008. Álvaro pone un mimo y un cariño especiales en cada restauración. Si el resultado provisional no le gusta, no da el siguiente paso hasta estar satisfecho.

     La estética de este tipo de bicis da mucho juego, y esto es aprovechado por Álvaro, que busca colores que destaquen con los cromados; busca que las bicis "entren por los ojos; que llamen la atención.

     Como no soy bueno, le pregunto a Álvaro si cambiaría su colección de bicis por un Renault 11 Turbo "niquelado". La respuesta no se hace esperar, para mi sorpresa, y es afirmativa. 

     Quien me puso en contacto con Álvaro fue José Aranda. Álvaro y José son dos granadinos unidos por esta afición, que se echan una mano en lo que pueden y se intercambian consejos. José -me dice Álvaro- es todo a lo grande. Además de ser una gran persona, no para de comprar bicis, y Álvaro ve necesaria la inminente compra por parte de su amigo churrianero de un almacén para dar cobijo a sus adquisiciones.

     Me despido de Álvaro, que acaba de repasar los detalles de una bici. Abandona la cochera, cerrando con llave. La noche se cierne en la Costa granadina. Dentro de unos meses, las calles estarán llenas de veraneantes. Esta noche, sólo las bicis de Álvaro recorren las frías calles. Pero no se lo digáis a nadie. Mañana Álvaro las encontrará donde las ha dejado...

 

     MAR-FER BIKES. Whatsapp: 652 56 69 55

Bicicross BH.

Rabasa Derbi Panther, a falta de colocar las calcas.

GAC Metta 2000.

Torrot Cross MX.

Motobecane.

Olmo Forestal.

GAC Crossetta.

MAR-FER BIKES

652 56 69 55