Entrevista a Javier Rubert, gurú de la bicicleta

     Coleccionista, restaurador, customizador, relaciones públicas, showman, comprador compulsivo, cercano, amable y con ese punto de locura sana necesario para llevar el día a día con humor. Dotado, por otra parte, de un sentido del humor socarrón que hace que sea divertido entablar conversación con él. Nombrar a Javier Rubert es citar un tótem para los aficionados a las bicicletas de cualquier tipo en nuestro país. La segunda bici de este castellonense de 55 años fue la primera, y enseguida lo entenderéis.

     Sois unos cuantos los que me habéis dicho que me ponga en contacto con Javier, como lo ha hecho, por ejemplo, Mikel Osés, aunque el primero que me dio la pista de la existencia de este gurú de la bicicleta fue Óscar Chopper.

     Recién llegado de la carrera Mediterránea Epic Gaes, de MTB por el Campeonato de España, y puntuable para el Campeonato del Mundo, de cuya organización le han llamado para exponer algunas de sus bicicletas, se presta amablemente a que le haga una pequeña entrevista para este blog.

     La primera pregunta con la que abordo a Javier se le ha ocurrido a Selene, mi hija. Le he dicho que qué le preguntaría a Javier, y la cuestión planteada por mi hija, aunque a Javier se la haya hecho seguramente mucha gente, me parece interesante.

 

      Pregunta: ¿De dónde viene tu afición a las bicicletas?

      Respuesta: De pequeño, a finales de los 60, mis hermanos tenían una bici de corredor, y yo la llevaba con una pierna por dentro del cuadro, hasta que me compraron bici propia, una BH de varillas de niño. Estoy buscando una, porque a la que tengo le faltan las ruedas. Cuando digo que mis hermanos tenían una bici, quiero decir que era una para los dos. Eran otros tiempos. La de varillas me la trajeron dos años los Reyes, cada año de un color. Era la misma, que mi hermano la pintó para que pareciese otra. Creo que lo descubrí en cuanto me la entregaron, pero estaba tan chula que no me importó.

 

     Pregunta: ¿Cuándo empezaste a restaurar y customizar?

     Respuesta: Hace unos 25 años vi a un señor que tenía un taller de bicis delante de mi casa cuando yo era pequeño y le pregunté por una bici que iba dando saltos que hizo hace muchos años, y me dijo que si la quería me la vendía por 5.000 pesetas; y se la compré. Lleva ruedas excéntricas, y ésta es la primera un poco fuera de lo común que conseguí. Ahí empezó todo.

 

     Pregunta: ¿De pequeño hacías ya algunas modificaciones a las bicis o las decorabas de forma especial?

     Respuesta: Sí. Me ayudaba mi hermano mayor, que era un manitas. Ya me puso volante a una bici y en otra me puso una horquilla más larga y ya tenía una Chopper, a principios de los 70.

 

     Pregunta: ¿Cómo se llaman las personas que te echan una mano en las restauraciones y customizaciones? ¿De qué se encarga cada uno?

     Respuesta: Tengo a mi amigo Carles Cantelles, que es el que suelda, y su padre, que nos ayuda en la parte técnica. Fabricar una bici desde cero es un pelín más complicado de lo que parece; más si llevan ruedas de coche y reenvíos de cadenas o frenos de disco en llantas de palos. Cualquier complicación son cinco horas de trabajo, hasta que lo solucionas. Para algunas pintadas especiales o trabajos de fibra (de vidrio o de carbono) tengo a mi amigo Leo, que es profesional, y a veces lo lío para que me haga trabajos finos. Tengo también a mi amigo Jose que me ayuda a adecentar las bicis, y dejamos las llantas de palos como nuevas.

 

     Pregunta: ¿Cómo es un día normal en tu vida? ¿Cuántas horas dedicas a la restauración?

     Respuesta: Yo trabajo con un camión, pero mi móvil siempre está trabajando buscando piezas o bicis, aunque hace tiempo que no tengo que buscar porque ya me las ofrecen directamente. Mi problema, al ser comporador compulsivo, es decir que no a alguna de las que me ofrecen.

 

      Pregunta: ¿Has cogido un cariño especial a una bici? ¿De cuál no te desharías por nada?

      Respuesta: Mi Rabasa Derbi Panther -me contesta Javier, después de pensarlo mucho, y es que hay unas 25 bicicletas entre sus preferidas-. Era la bici de mis sueños, y la encontré nueva.

 

      Pregunta: ¿A qué eventos has acudido con tus bicis últimamente? Eres mitad showman mitad restaurador, además de coleccionista y customizador, por lo que tengo entendido. ¿Tuviste un pub, no?

      Respuesta: Mi hermano es dueño de la Sidrería Pascual, y estuve 10 años con él. Mi labor era llenar el local y estaba siempre a tope. También es verdad que aantes la gente vivíamos en los bares. Nos reuníamos todas las tardes allí. Música y la puerta siempre llena de motos era nuestro reclamo.

     Al Classic & Legends en Cheste hace 4 años que vamos, y nos dejan un Box para exponer bicis; entre 4 coleccionistas lo llenamos. Al Pedal Classic de Motorland también vamos y hacemos exposición con el club de bicis clásicas de Aragón. A la Classic Ride de Valencia acudimos también, y nos juntamos con unas 300 bicis y vestidos de época; queda muy guapo. En la concentración de Harleys que se organiza en el Grao de Castellón hacemos concentración de bicis Chopper, y también es una movida muy guapa.

 

     Pregunta: Supongo que habrá mucha gente de este mundillo que se haya interesado de forma especial por conocer tu colección...

     Respuesta: Sí. Gente a la que admiro por sus trabajos, de este mundillo, me dicen que tienen que peregrinar hasta mi cueva, por lo menos una vez en la vida, como a La Meca.

 

     Pregunta: ¿De un tiempo a esta parte se valoran más este tipo de bicis? ¿Hay más afición?

     Respuesta: Las redes sociales han ayudado mucho a que estemos todos los de este mundillo conectados y poder conseguir esa bici o esa pieza que de otra manera sería muy difícil de conseguir.

 

     Pregunta: ¿Cuando empezaste en este mundillo, a las personas de tu entorno les parecía un poco "locura"?

     Respuesta: Sí, y nosotros mismos nos llamábamos enfermos. Si coleccionáramos sellos y los guardásemos en una carpeta, lo veríamos normal, pero para guardar 250 bicis necesitas una nave y es un poco de locura, pero como nos hace felices, pues en ello estamos.

 

     Pregunta: ¿Qué es lo más bonito que han dicho de una bici tuya?

     Respuesta: En un grupo que puse una foto de mi almacén, alguien dijo: "cuando me muera, que me entierren ahí", que no es mala idea, como los faraones.

 

     Pregunta: ¿Qué bici te ha costado más trabajo conseguir?

     Respuesta: La que considero la joya de la corona, la Look con la que Jalabert ganó el mundial del 93. Son bicis difíciles de conseguir, caras y que tienen muchos novios. Me tocó tirar de favores para que me la vendieran a mí.

 

     Pregunta: ¿Qué marca de bicis de toda la historia consideras de más calidad?

     Respuesta: Antes las bicis se hacían para trabajar y para que durasen. De las populares, la BH Special es para mí la más dura.

 

     Pregunta: Cuando empezaste podías imaginar que llegarías a tener tantas bicis y contar con tantos seguidores?

     Respuesta: A veces estoy en mi almacén, y yo mismo me pregunto: ¿cómo he llegado a este punto de chaladura?, y no tengo planificado qué tipo de bicis seguiré comprando. La que se cruce en mi camino y me enamore, si puedo, se vendrá conmigo.

 

     Pregunta: ¿Te gusta que te llamen Tito Javi o prefieres que te llamen así sólo los íntimos?

     Respuesta: Me gusta; yo tengo 40 sobrinos y todos me llaman así. Yo llevaba a un sobrinito a correr en BMX y llevaba a seis chavales, y de ahí empezaron todos a llamarme así.

 

     Javier se despide diciéndome que a  ver si viciamos a más gente con esto de las bicis, ya que así, no tendrán dinero para drogas. Tened en cuenta que en el contenido de esta entrevista puede haber cosas dichas en serio y otras de vacile. No en vano, Javier tiene un gran sentido del humor, y entre col y col...

Javier se ríe hasta de su sombra.

Javier con una de sus bicicletas acompañado de coches de época.

Fiesta jamaicana. Donde está Javier, hay diversión.

Esto no pesa nada...

Las bicis tipo custom son una de las debilidades de Javier.

Bicis de cross ochenteras de la colección de Javier Rubert.

El Paraíso bicicletero de Javier Rubert.

Benicàssim. Belle Epoque 2016.