Rabasa Derbi Panther Cross de primera serie, de Barto Ramos

     De Cantabria a la provincia de Cádiz: ése es el viaje que realizó una Derbi Panther en un estado de conservación bastante malo, despojada de su sillín original, el cual fue sustituído por uno de Bicicross BH. La bici fue comprada hace poco: en diciembre de 2017 (escribo estas líneas en febrero de 2018) por Barto Ramos, un barbateño de 41 años que en un tiempo record la ha dejado como recién salida de fábrica. Barto, que posee la ferretería Barto en la localidad gaditana de Barbate, en la que también se venden artículos de pesca, reconoce ser un manitas, no sólo con las bicis. Tiene un pequeño taller en su negocio, donde hace todo tipo de arreglos. En su local expone a veces sus bicicletas restauradas, y no son pocos los clientes que le han encargado la restauración de tal o cual bici de cross, en determinado color. Barto les cobra materiales y una pequeña cantidad por el trabajo, con el que realmente disfruta, y los resultados son espectaculares.

     Mirando a atrás, Barto dice que la restauración de esta unidad ha sido todo un desafío. Le ha dado mucho trabajo, y es que, como digo, el estado de la bicicleta cuando, tras recorrer la península de norte a sur, llegó a sus manos, era deficiente, como se aprecia en las fotos. Barto ha limpiado y aprovechado todas las piezas con que estaba equipada la bici, salvo el sillín y sus soportes, que correspondìan a un modelo de otra marca, y la llanta delantera, que resultó ser irrecuperable.

     Tras la limpieza, Barto procedió a darle chorro de arena, imprimación, pintura y lacado. No quiere oír hablar de deshacerse de esta Rabasa Derbi Panther Cross de primera serie, y es que me hago cargo que la dedicación y esmero que ha puesto en la restauración es difícil de compensar económicamente.

     Me sorprendo cuando Barto me asegura que lleva poco más de un año con esta afición. En ese lapso de tiempo ha conseguido restaurar varias unidades con unos resultados sobresalientes. La bicicleta le ha gustado desde siempre, eso sí, pero a nivel de deporte, utilizando bicis modernas MTB para hacer algunos kilómetros los fines de semana.

     Hace año y medio, aproximadamente, ayudó a su hermano a desalojar un garaje comunitario en el cual iban a realizar unas obras, y sacando enseres cuyo destino era la basura, aparecieron una Torrot 313 y un Motoretta 2 GAC. La Torrot estaba completa. Barto la limpió, y decidió venderla. Pero la Motoretta le llegó al alma, ya que fue el modelo que tuvo de crío, así que emprendió su restauración y se la quedó. Fue buscando piezas de la Motoretta como descubrió la afición, e incluso pasión que hay por las bicis ochenteras en nuestro país. Nadie advirtió a Barto que esta pasión engancha y se contagia fácilmente, así que cayó de lleno en esta fantástica adicción. Le gusta tener en su colección una unidad de cada modelo estrictamente de serie y otra customizada. Tiene acabadas de restaurar dos Motoretta GAC y dos Crossetta GAC, que podemos ver en una foto abajo, y que llaman la atención por donde pasa Barto montado sobre ellas. Mucha gente, al verlo pasar sobre estas joyas, se echa las manos a la cabeza, y a los que ya pasan de treinta y... les traen recuerdos de su infancia y juventud.

     Barto está ahora mismo trabajando sobre dos Rabasa Derbi Moto Cross de 500. Una de serie, salvo muy ligeros detalles, y otra tipo Chopper con freno a contrapedal.

     A la hora de definirse, a Barto no le importa reconocer que sus preferidas son las bicis de Cross por encima de las BMX, quizás más populares. Aún gustándole éstas, aquéllas le apasionan. En la actualidad le gustaría conseguir una Motoretta 80. A algunas ya les ha echado el ojo. Si encontrara otra Crossetta a buen precio, tampoco la rechazaría, pese a poseer dos unidades, ya que es un modelo de los que más le gustan, al que se pueden hacer numerosas modificaciones y -como dice- le cae bien todo.

     Estoy seguro que el local de Barto en Barbate (Ferretería BARTO Pesca Deportiva) tiene que tener el sabor tan especial de las ferreterías en las que uno puede encontrar de todo... incluyendo estas bicicletas bien originales o bien customizadas, que son un recreo para la vista y que para los barbateños no pasan desapercibidas. Actualmente nuestro protagonista está trabajando en cuatro proyectos que le han encargado. Por otra parte, hablar de pesca en Cádiz es referirnos a uno de los mejores lugares del litoral español, como apunta Barto.

     Me despido de este amable gaditano. Mañana irá a su trabajo con una gran motivación, como cada mañana, y es que combina sus obligaciones laborales con ratos dedicados a esta afición mediante la cual quienes la cultivan se ven tan recompensados. Algo tiene esto de las bicis...

La Panther de Barto, restaurada.

La Panther Cross, antes de ser restaurada.

La Panther, en proceso.

Cuando fue tomada esta foto aún quedaba bastante por hacer...

Las condiciones en que llegó a Barto la Panther Cross no eran, desde luego, las mejores.

La cosa va tomando color.

La bici está destellante.

Hay mucho trabajo invertido por Barto en la restauración de esta Panther Cross.

Así luce esta fantástica serie 1. Qué bien le han venido los aires del Sur...

Un par de Moto Cross 500 como ésta esperan su turno en el garaje de Barto.

Poker de ases: dos Crossetta y dos Motoretta restauradas por Barto.

Motoretta GAC restaurada por Barto.